Recieve news about this website directly to your mailbox
Por favor, confirme el código de control "7270"
Becquer.jpg
Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla en 1836. Su vida puede juzgarse desafortunada en líneas generales. Perdió muy joven a su padre, un pintor de mediano éxito, y después a su madre. Se educó junto con su hermano Valeriano en un colegio de huérfanos y más tarde pasó a vivir con su madrina, Manuela Monnehay. En la biblioteca de su casa sevillana comenzó a leer a los grandes románticos franceses e ingleses y a los españoles. Desde muy joven sintió una gran inquietud por todas las artes, y empezó interesándose especialmente por la música y la pintura.

El año 1854 decidió marchar a Madrid a conquistar la fama literaria. Pero el Madrid de esa época no era lo que había imaginado el joven Gustavo Adolfo y pronto conoce las estrecheces de las pensiones baratas y los apuros económicos.

Probablemente la llegada de su hermano Valeriano a Madrid en 1855 consiguió paliar algo su situación, no sólo en lo afectivo, sino también en lo económico. Entre tanto, colabora en publicaciones como El Contemporáneo y El Museo Universal, y en estos medios fue desperdigando rimas y leyendas.

Por esas fechas Bécquer vive momentos de felicidad con algunas amantes, como Julia Espín, cantante de ópera y sobrina del compositor italiano Rossini, y una “dama de rumbo”. Con Julia Espín rompe en la década de los 60, cuando conoce a Casta Esteban, hija de un apreciado médico soriano, con la que contrajo matrimonio en 1861. Junto con su mujer y su hermano realiza diversos viajes, en especial a la tierra soriana y a Toledo. Pero la felicidad matrimonial se rompe con la infidelidad de su mujer: se produce la separación, y Bécquer se va a vivir con sus hijos y su hermano a Toledo.

La llegada de González Bravo al poder procuró a nuestro poeta algún tiempo de estabilidad económica, al ser nombrado en 1867 censor de novelas, puesto que le granjeaba buenos beneficios. La revolución de 1868 y la consiguiente caída del ministro supuso el fin de la bonanza y la prosperidad. A raíz de este momento los acontecimientos se suceden rápidamente: se reconcilia con Casta (que había tenido otro hijo fuera del matrimonio), muere Valeriano y muere él mismo a finales de diciembre del año 1870, después de una enfermedad que arrastraba desde hacía tiempo.

Para Bécquer la creación artística no es sólo inspiración, como parecían defender los románticos, sino también inteligencia; de ahí que el artista tenga que madurar los impulsos que le dicta la inspiración. La poesía es para él sentimiento, cualidad del espíritu que en el hombre reside en el alma, en el mundo de las ideas, y que necesita de la palabra para ser comunicada; sólo al poeta le está reservado encontrar el cauce expresivo necesario, sólo el genio es capaz de armonizar instinto y razón.

La poesía de Bécquer gira preferentemente en torno a la mujer, la naturaleza, el amor y la muerte. Estos temas que se dan cita en la obra lírica del autor normalmente se suelen agrupar en cuatro bloques: la poesía misma (Rimas I a XI); el amor gozoso (Rimas XII a XXIX); el desengaño y el dolor (Rimas XXX a LI) y la angustia y la muerte (Rimas LII a LXXVI).

Estas son algunas de sus Rimas:
Esperamos tus comentarios y apreciaciones sobre el contenido de esta página web. Registrate en www.nebot.webgarden.es
Name
Email
Comment
Or visit this link or this one